
David Sarrión: ‘Hotel Cantábrico’
Mayo 4, 2008
El pasado Día del Libro, David Sarrión recogió el primer premio en modalidad de poesía del Concurso Literario para Jóvenes del Ayuntamiento de Albacete. Miembro fundador del Colectivo Brújula y colaborador habitual de El Día de Albacete, ha publicado en revistas como Barcarola o 967 Arte. Coordinador del Festival Poético Joven Feria 2007, parte de su producción poética ha visto la luz bajo la forma de poemarios fanzine.
Su reciente trabajo, ‘Hotel Cantábrico’, ya se encuentra en las principales librerías de la ciudad y será presentado al público en breve. A continuación, David Sarrión ofrece en primera persona su nuevo trabajo a los lectores.
—Uno de los logros principales de ‘Hotel Cantábrico’ reside en que, siendo un poemario, admite una lectura narrativa en cuanto a la unidad del mismo y la historia que contiene. ¿Cómo nace y se desarrolla esa historia?
—¿Y por qué muere? Porque tiene una salida de emergencia que puede simbolizar la muerte. La historia del ‘Hotel Cantábrico’ es una historia de amor. El primer paso son los sentimientos, el encuentro. En la primera planta del ‘Hotel Cantábrico’ nacen los sentimientos, el origen de cualquier historia de amor. Después las cosas cambian y lo que creías que era amor se convierte, no por elección propia, en un acto solitario. Entonces se entra en la segunda planta, la de los solitarios, habitada por la soledad del desamor.
—¿Qué ocurre al indagar en la soledad?
—Cuando uno indaga en esa soledad que no ha elegido, que es la soledad dolorosa, sucede que, al pasar un tiempo, se inicia otra etapa, la de reflexión, que lleva a la tercera planta, la de los pensamientos. En esa tercera etapa del amor uno divaga sobre cualquier mínima cosa que pasa por la cabeza acerca del amor, la vida o quién es uno mismo.
—¿Dónde conduce ese camino de reflexión?
—Sucede también en una historia de amor como esta que, después de la reflexión, sólo queda cabida para la locura. Esa locura está simbolizada en el personaje de Henry Clakowski, la parte menos romántica de la voz poética que recorre el libro, una voz que se vuelve incongruente. Es la fase del amor donde uno se encuentra perdido del todo porque todo lo que había detrás ha sido devastado.
—¿Qué ocurre, entonces, después de la locura, qué opciones quedan tras ella?
Entonces ocurre por la locura, a través de Henry Clakowski, que uno es capaz de hacer cosas que no haría en otro estado. Es la propia locura la que impulsa a uno a decidir entre subir al ático o quedarse atrapado en ella. La prolongación de la locura será el suicidio. ¿Hasta qué punto llega el amor para que alguien decida morir por él? Esas personas subirían al ático del ‘Hotel Cantábrico’ y se dejarían vencer por las pequeñas muertes que en él ocurren, pequeñas convulsiones nacidas de la no aceptación de la pérdida del amor. Llegados al ático no queda otra salida sino la salida de emergencia que es el último poema, el poema que define la historia de amor que vive dentro del libro, dentro del ‘Hotel Cantábrico’.
Eloy M. Cebrián
La poesía de David Sarrión recuerda a las letras de las buenas canciones. Es una poesía generalmente comprensible que llega a la gente sin perder hondura y acierta a transmitir el estado de ánimo y la historia que cuenta. Es una poesía que puede parecer sencilla en la forma pero que posee gran complejidad a muchos niveles y muestra un rostro amable pero, en el fondo, quizá, atormentado.
La poesía de David Sarrión no deja indiferente y, para su edad y generación, parece un poco desengañado. En este sentido, creo que va bastantes años por delante de su edad y de los escritores de su edad, porque David refleja haber vivido mucho y no todo lo vivido parece agradable. ‘Hotel Cantábrico’ es el resultado de un intenso y minucioso trabajo.
Javier Lorenzo Candel
Escritores jóvenes como David, que apuestan por encontrar sus propias vías, poseen un mundo de experiencias propias que los hacen infinitamente más maduros de lo que les correspondería, en primera instancia por edad. Partir de ese mundo de experiencias, de esa madurez, hace el proceso creativo, poético, mucho más fácil porque la inconsciencia de la persona joven que no tiene todavía un sedimento literario importante puede chocar con unas circunstancias externas que lo apabullen.
Por ello, la madurez real de la literatura es un pasaporte definitivo en libros como el ‘Hotel Cantábrico’ de David Sarrión. Es importante también que escritores jóvenes apuesten por encontrar su camino y defiendan hacerlo según su criterio, como David Sarrión.

Son jóvenes, menores de treinta y cinco todos ellos (y ellas), son escritores y, concretamente, poetas. Premiados y antologados previamente unos, inéditos otros,todos comparten las páginas de la antología poética que, bajo la coordinación de Jesús Maroto y editada por la Consejería de Cultura de C-LM, se presentará esta tarde, a las 19,30 horas, en la Fábrica de Harinas. Participan en ella los escritores albaceteños Mercedes Díaz Villarías, Lucía Plaza, Coché López, Matías Miguel Clemente, Modesto Ballesteros, David Martínez, Julián Cañizares, Pablo Carrión, Miguel Úbeda y José Manuel Martínez.
Diego Jesús Jiménez participó en la primera sesión del ciclo ‘5 poetas otoño’ que se celebra en la Facultad de Humanidades de Albacete hasta el 29 de noviembre. Premio Adonais y Nacional de Poesía, entre otros distinguidos galardones, el maestro conversa con los lectores de El Día.