
Fíjese con detalle en la fotografía que ilustra estas líneas. Se llama Adrián Ibáñez, es burgalés y llegó al mundo el pasado día 9 de marzo, a las 9 de la mañana, gracias al amor y empeño de Isabel y Nacho, sus padres. Una hora estupenda para nacer las 9 de la mañana, cuando el día ya ha dado sus primeros pasos y las horas restantes de luz se antojan un camino prometido y pendiente.
